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Jueves, 14 Abril 2016 17:45

Antiparasitarios externos en perros y gatos

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Los parásitos externos en nuestras mascotas son más comunes de lo que creemos, así que, para evitar que les produzcan alguna enfermedad, es fundamental conocer los distintos tipos de antiparasitarios que tenemos disponibles.

COLLARES: a partir de los dos meses de edad.

En función del tipo de collar, tienen una durabilidad y campo de acción determinado, pero los más completos protegen frente a garrapatas, pulgas, flebotomos (insecto transmisor de Leishmania) y mosquitos culícidos. Su durabilidad oscila entre 4-6 meses.

En el caso de gatos, los collares protegen frente a pulgas y garrapatas y presentan tejido elástico para evitar problemas cervicales si se enganchan, en el caso de tener acceso a la calle.

El collar produce una liberación constante del insecticida determinado, que se extiende por toda la capa grasa de la piel de nuestra mascota. Por ello presenta efecto repelente, evitando que los parásitos se alimenten del animal y por tanto previniendo la transmisión de muchas enfermedades vehiculadas por ellos (anaplasmosis, ehrlichiosis, babesiosis, entre otras), además del efecto acaricida.

El collar debe colocarse ajustado al cuello para que actúe eficazmente, pero no excesivamente apretado, lo ideal es que quepa nuestro dedo entre el cuello de nuestra mascota y el collar antiparasitario. Además, debe mantenerse limpio para que el principio activo se libere adecuadamente; para ello, debe limpiarse con regularidad con un paño ligeramente humedecido. Es ideal que al bañar a nuestra mascota, retiremos el collar y lo volvamos a colocar cuando esté seco, de esta forma la eficacia no se ve reducida. Sin embargo, si entra en contacto con la lluvia no hay ningún problema.

PIPETAS: a partir de los dos meses de edad y con pesos superiores a 1,5 kg.

Se trata de una solución spot-on: debe retirarse el pelo a ambos lados hasta que sea visible la piel de nuestra mascota y aplicar el producto en la misma. El lugar para ello debe ser la zona entre las escápulas hasta la región lumbar (en función del tipo de pipeta se recomiendan unas u otras zonas). Tras su aplicación tópica, los principios activos se absorben a través de la piel llegando a sangre, pero también queda distribuida por la piel, de esta forma tiene efecto repelente anti-alimentación como en el caso de los collares. Es importante aplicar la pipeta acorde al peso del perro, pues presentan diferentes concentraciones de insecticidas. Las pipetas más completas para perros protegen frente a pulgas (huevos, larvas y formas adultas), garrapatas, flebotomos, mosquitos y moscas del establo. La durabilidad es de un mes después de su aplicación.

Si una pipeta formulada para perros se utiliza en un gato o éste lame al perro después de su aplicación, puede tener graves consecuencias, así que mucho cuidado. Existen en el mercado pipetas para tratar tanto parásitos externos como internos en gatos, además de las protectoras de la infestación de pulgas y garrapatas.

El momento idóneo del baño de nuestra mascota dependerá del principio activo de la pipeta en cuestión, unas recomiendan que se haga unas horas antes o después de su uso, mientras que la acción de otras se ve mermada si se baña dentro de las 48 horas posteriores a su aplicación. Por lo general, es preferible bañar a nuestra mascota y después aplicar la pipeta.

Ningún antiparasitario externo es eficaz al 100%, por lo que nuestra recomendación es mantener protegida a nuestra mascota durante todo el año y combinar collar y/o pipeta en época de riesgo + comprimido acaricida, del que hablamos a continuación.

COMPRIMIDOS FRENTE A PARÁSITOS EXTERNOS PARA PERROS: a partir de los dos meses de edad y con un peso igual o superior a 2 kg.

Son comprimidos masticables para el control de pulgas adultas y garrapatas (larvas y adultas) en perros, con una duración de entre 1 y 3 meses, en función del producto. Su acción acaricida es de suma importancia como complemento a collares y pipetas, puesto que éstos añaden efecto repelente y acaricida. Si una garrapata o pulga consigue atravesar esa primera barrera, este producto elimina al parásito sin necesidad de que se alimente del perro, evitando por tanto la transmisión de enfermedades. Debido a esto, y a que los comprimidos no tienen efecto repelente frente al mosquito transmisor de leishmaniosis, debemos utilizarlos como complemento y no como sustitutivo a los collares/pipetas.

CHAMPÚ Y SPRAY ANTIPARASITARIO

Indicados para eliminar pulgas, garrapatas y piojos presentes en el momento de su aplicación. No tienen efecto protector a largo plazo ni previenen la transmisión de enfermedades, pues el parásito se está alimentando del hospedador hasta que muere a causa de estos productos.

Para cualquier aclaración, o para ampliar esta información, recordad que siempre tenéis disponibles a nuestros veterinarios.

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